Por fin se le abrió el arco al Nacional de Lillo

Por primera vez en la era Lillo, Nacional logró ganar un partido por más de dos goles y no solamente su efectividad fue mejor sino también su fútbol constante en muchos pasajes del juego.

Por fin se le abrió el arco al Nacional de Lillo
Foto: Atlético Nacional

Atlético Nacional ganó su mejor partido del semestre frente a Alianza Petrolera y con una nómina muy distinta a la del partido pasado contra el América de Cali, en donde hoy tuvo menos figuras pero un mejor juego y efectividad.

El gol de Dayro Moreno a los 3 minutos de iniciado el partido es el más rápido que se ha marcado durante el semestre y le dio mucha confianza al conjunto "verdolaga" para manejar el partido con la posesión de la pelota y con mucha profundidad en el ataque, esto último muy poco visto en otros partidos.

Juan Pablo Nieto fue el eje principal del equipo que le entregó el equilibrio necesario para que no se perdiera el orden táctico en la cancha y que se destacó tanto por su correcta entrega de la pelota como de las recuperaciones en el mediocampo.

En todo el primer tiempo, Nacional fue amo y señor del partido con una administración clara de la pelota y la generación de por lo menos 4 llegadas claras ofensivas, pero en el que nuevamente la definición no fue la mejor durante la primera mitad del juego.

Ya en la segunda parte, Nacional fue más cuidadoso con el control del esférico obviamente al tener el resultado a su favor, pero sin la gran profundidad que tuvo en el primer tiempo hasta faltando 15 minutos para terminar el juego en donde volvió a atacar de forma reiterada para liquidar el juego.

El primer gol de Jeison Lucumí con la camiseta verde y la anotación de Luis Carlos Ruiz para el 3-0, fueron un par de pinturas impresionantes en donde se destacaron la frialdad y la alta dosis técnica para disparar con mucha precisión al ángulo deseado por ambos atacantes.

El cuarto gol llegó de un contragolpe letal frente a un rival que perdió el orden por completo en la cancha y la anotación de Nieto fue merecida para la figura de la cancha, quien supo ser el motor principal del equipo que le entregó la profundidad necesaria que antes se le pidió muchas veces al entrenador español.

Para resaltar lo de Daniel Bocanegra que recuperó su nivel especialmente atacando por su extremo derecho, la labor defensiva y la salida de Gorka Elustondo y el gran oficio de Raul Loaiza de quitar balones.

9 fechas se tuvo que esperar para que el campeón de Colombia finalmente se le abriera el arco, posiblemente el punto que más se le criticó a Lillo desde el primer partido y que ojalá no haya sido un espejismo pasajero.

Veremos si este será el despegue final que tanto ha esperado Nacional para volver a ser el favorito del campeonato y que su fútbol sea más constante y profundo, especialmente a la hora de enfrentar rivales de mucho más peso.